La decisión se conoció a pocas horas del cierre para presentar alianzas, y alimentó especulaciones sobre un posible entendimiento electoral entre De Loredo y La Libertad Avanza en octubre. “A la sociedad no le interesa la interna del radicalismo, por eso damos un paso al costado”, explicó a Cba24n Alejandra Ferrero, presidenta del bloque radical en la Legislatura y referente de Generación X.
Ferrero apuntó contra Mestre y denunció que su espacio actúa como un brazo político del PJ provincial. “No peleamos contra una línea interna, peleamos contra el cordobesismo. De Loredo es la verdadera amenaza al corazón del PJ Córdoba”, afirmó.
Las internas habían sido fijadas para el 10 de agosto por el juez federal con competencia electoral Miguel Hugo Vaca Narvaja, cuya intervención también fue cuestionada por Generación X. “Hubo una feroz intromisión judicial; incluso intervino la junta electoral sin motivos”, sostuvo Ferrero.
En paralelo, la Mesa Directiva de la UCR provincial pidió la renuncia del presidente Marcos Ferrer y responsabilizó políticamente a De Loredo por la crisis partidaria. “Es la única forma de devolverle dignidad al partido y recuperar la confianza de la sociedad”, expresaron en un comunicado.
El sector de Mestre, que se quedó con la lista oficial bajo el nombre “Más Radicalismo”, busca contrastar con De Loredo con un discurso crítico hacia el Gobierno nacional. Según Ferrero, esa postura responde más a la estrategia del PJ que a una renovación interna.
Desde Generación X descartan hacer campaña a favor de Mestre y dejan abierta la puerta a nuevos acuerdos. “Queríamos poner al radicalismo de pie, hacerlo competitivo. Algunos prefieren quedarse en el pasado”, dijo la legisladora, sin confirmar ni descartar un acercamiento al espacio libertario.
Para Ferrero, la interna no era más que un mecanismo funcional al peronismo. “Vaca Narvaja pretendió arrastrar al radicalismo a una interna abierta absurda”, lanzó, en uno de los tantos cruces que tensaron la escena política provincial en las últimas semanas.
El radicalismo cordobés, que históricamente jugó un rol clave en la política provincial y nacional, enfrenta ahora un escenario de polarización interna y fragmentación. La incógnita es qué camino tomará De Loredo y si su próxima jugada será, efectivamente, pintarse de violeta.
Mientras tanto, en el oficialismo provincial siguen de cerca cada movimiento. La pelea interna en la UCR puede redefinir no solo las candidaturas, sino también el mapa de alianzas para las elecciones de octubre.