El Festival Internacional de Peñas de Villa María atraviesa este lunes una de sus jornadas más esperadas con la tradicional noche de cuarteto, considerada desde hace años como el baile más grande del mundo. En su cuarta velada, la 58ª edición reúne a las principales figuras del género y a los artistas que dominan las plataformas digitales, en una grilla que promete maratón de ritmo hasta la madrugada.
Con transmisión televisiva y un anfiteatro colmado, miles de jóvenes de distintos puntos de la provincia llegan desde temprano a la ciudad para vivir una noche que suele agotar localidades y que se convirtió en uno de los sellos distintivos del festival. Desde las 21.30, el escenario recibe a bandas y solistas que combinan trayectoria, presente comercial y nuevas apuestas del cuarteto.
El line up del lunes incluye a LBC y Euge Quevedo, la formación más convocante del momento; Ulises Bueno, quien regresa al Anfiteatro Municipal para ratificar su lugar como uno de los máximos exponentes del género; y La Pepa Brizuela, que protagoniza una de las presentaciones más comentadas tras iniciar su etapa como solista luego de la disolución de La Barra.
También forman parte de la programación Desakta2, una de las bandas jóvenes de mayor crecimiento, Valentina Márquez, que aporta frescura y nuevos hits, Simón Aguirre, otro referente emergente del movimiento cuartetero, y Vacomoloko, encargados de sostener el ritmo para que la fiesta no decaiga.
A diferencia de otras noches del festival, la jornada de cuarteto suele contar con sectores mayormente sin numerar, lo que agiliza el ingreso del público y genera una dinámica más cercana a la de un gran baile popular.
Las puertas del predio se habilitan desde las 19, mientras que el inicio oficial de los shows está previsto para las 20.30 y se extenderá hasta pasada las 4 de la madrugada. En cuanto a los valores, las tribunas se ofrecen a $35.000 y las plateas generales, sin numeración, a $40.000, ubicándose entre las opciones más accesibles de la edición 2026.

