En su columna en Radio La Ranchada, Reynares explicó que el proceso de definición de candidaturas mostró distintas lógicas internas, especialmente la intención de los legisladores que terminan mandato de buscar la renovación de sus bancas. En ese sentido, destacó el caso de Rodrigo de Loredo, que queda afuera y deja su cargo en diciembre, tras no poder resolver la interna del radicalismo ni asegurar un acuerdo con La Libertad Avanza.
Respecto a la fuerza libertaria, subrayó que siguió la estrategia nacional de “consolidar su núcleo interno y relegar a los aliados a lugares marginales”. El primer candidato a diputado será Gonzalo Roca, “un dirigente prácticamente desconocido para la sociedad cordobesa, pero muy vinculado a Bornoroni y con peso en el interior”. Lo acompañan Laura Soldano, influencer con lazos políticos en Río Cuarto, y Marcos Patiño, referente con gestión en áreas nacionales. En cuarto lugar figura Laura Rodríguez Machado, dirigente cercana a Patricia Bullrich.
El peronismo cordobés, por su parte, apostó a reforzar su presencia con Juan Schiaretti como principal figura y con la incorporación de Carolina Basualdo, intendenta de Despeñaderos, en el segundo lugar. Según Reynares, esta decisión respondió a la irrupción de Natalia De la Sota, quien encabeza una lista propia que “obliga al PJ a mostrar cierta frescura e incorporar a dirigentes jóvenes y mujeres para disputar ese electorado”.
De este modo, las tres listas con más chances de competir por bancas son La Libertad Avanza, el peronismo cordobés y el espacio de Natalia de la Sota. “La jugada de De la Sota es muy arriesgada —advirtió Reynares—, porque puede alcanzar uno o dos lugares, pero también corre el riesgo de quedarse sin representación si no supera el piso mínimo de votos”.
El analista señaló que la elección cordobesa debe leerse también en clave nacional. “Lo que se juega es si La Libertad Avanza logra consolidar un proyecto político de ajuste con reformas estructurales, mientras que el schiarettismo busca reforzar su visibilidad en el Congreso pensando en 2027”, apuntó.
Reynares también comparó el armado cordobés con lo sucedido en otras provincias, como Santa Fe, donde el gobernador Maximiliano Pullaro ubicó a su vicegobernadora en primer lugar dentro de la lista de Provincias Unidas, el espacio ligado a Schiaretti. Para el analista, esto muestra que “se consolida una tercera referencia de alcance nacional: un peronismo no kirchnerista que busca posicionarse como alternativa”.
Finalmente, planteó que en Córdoba la disputa por las nueve bancas podría resolverse en un reparto “4-4 o 5-3” entre las principales fuerzas, dependiendo del desempeño de De la Sota. “Habrá que ver qué pasa en octubre y cómo impacta este armado en un escenario donde Buenos Aires, con el 40% del padrón, sigue siendo la madre de todas las batallas”, concluyó.
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