Reyes había nacido el 29 de noviembre de 1931 en Banfield, partido de Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires. Ingeniero mecánico de profesión, trabajaba como obrero en la empresa FIAT y militaba en el Partido Comunista. Estaba casado con Delfina Paniconi y era padre de cinco hijos.
El 18 de octubre de 1977 fue secuestrado en la vía pública mientras se dirigía en su automóvil hacia una reunión partidaria. Tenía 45 años. Tras su captura, permaneció cautivo en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio conocido como Departamento de Informaciones (D2) de la Policía de Córdoba y también en el centro clandestino La Perla, dos de los principales lugares de represión ilegal que funcionaron en la provincia durante la dictadura.
Durante décadas, Reyes formó parte de la extensa lista de personas desaparecidas por el accionar del terrorismo de Estado. El 25 de agosto de 2016, los responsables de su secuestro y desaparición fueron juzgados y condenados en la sentencia de la Megacausa La Perla–La Ribera–D2, uno de los procesos judiciales más importantes por crímenes de lesa humanidad cometidos en Córdoba. Sus restos fueron identificados recientemente en el sitio conocido como Loma del Torito, en un avance clave para reconstruir lo sucedido con las víctimas del terrorismo de Estado.

Familiares de Reyes —entre ellos hijos, nietos y bisnietos— expresaron su profundo agradecimiento a las personas e instituciones que hicieron posible la identificación. Destacaron el trabajo del Juzgado Federal N°3 de Córdoba, del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y del Instituto de Medicina Forense, cuyos aportes científicos y judiciales permitieron avanzar en el proceso.
En el mensaje difundido por la familia, subrayaron que la labor de estos organismos no solo brinda respuestas necesarias a quienes buscan conocer el destino de sus seres queridos, sino que también fortalece la democracia y mantiene viva la memoria colectiva, al devolver la identidad a las víctimas del terrorismo de Estado.

