Vecinos autoconvocados denuncian gastos innecesarios en un proyecto que el propio municipio reconoce que no bajará la delincuencia, mientras el reclamo llega al Tribunal Superior de Justicia.
La implementación de un sistema de portones y vallas en las calles de Villa Allende ha desatado una fuerte controversia entre los habitantes y la gestión municipal. Lo que fue presentado inicialmente como un proyecto modelo de seguridad es hoy calificado por vecinos autoconvocados como una propuesta carente de transparencia y fundamentos. La tensión aumentó luego de que el propio Intendente admitiera en medios de comunicación que estas barreras no evitarán los robos ni bajarán la delincuencia, aunque sostuvo que la medida le cambia la vida a los vecinos.
Uno de los focos de mayor conflicto se encuentra en el barrio Loma Sur, donde los residentes denuncian que se están realizando obras de manera inconsulta. Según el testimonio de Javier Saad, representante de los vecinos, un propietario se encontró con un pozo para la instalación de un portón en la puerta de su casa sin haber recibido aviso previo. Los vecinos critican que se prioricen estas estructuras en zonas que aún carecen de asfalto, cordón cuneta, iluminación adecuada y recolección de residuos eficiente.
El cuestionamiento también recae sobre el «Registro de Oposición», al cual califican como una trampa. Los afectados señalan que la comunicación a través de plataformas digitales no es participativa ni llega de manera efectiva a los aproximadamente 50.000 habitantes de la ciudad. Ante esta situación, y tras un fallo de primera instancia adverso, los vecinos han apelado al Tribunal Superior de Justicia, esperando que se detenga lo que consideran una política ineficaz financiada con sus impuestos.
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