La ciudad de Córdoba avanza hacia un nuevo esquema de estacionamiento medido que modificará de manera profunda el funcionamiento del sistema actual y la actividad de los conocidos “naranjitas”. El Concejo Deliberante de Córdoba aprobó este jueves una ordenanza que establece un modelo completamente digital para el cobro del estacionamiento y fija nuevas reglas para quienes trabajan en la vía pública cuidando vehículos.
La medida se vincula directamente con la entrada en vigencia del nuevo Código de Convivencia provincial, que comenzará a regir el próximo 26 de mayo y que prohíbe la actividad de cuidacoches que no estén registrados y habilitados formalmente.
Según explicó el oficialismo municipal, el nuevo sistema funcionará a través de una aplicación móvil y también mediante códigos QR instalados en las cuadras alcanzadas por el estacionamiento medido.
“Se van a utilizar las dos metodologías: la aplicación y un código QR para quienes no quieran descargarla o sean turistas”, señalaron desde el municipio al defender la iniciativa.
La nueva modalidad elimina el pago en efectivo y reemplaza el cobro manual por una plataforma digital administrada por el municipio. A partir de ahora, los trabajadores habilitados pasarán a denominarse oficialmente “constatadores”.
La ordenanza fue impulsada por el bloque oficialista de Unidos por Córdoba y contó además con el acompañamiento de sectores opositores, entre ellos la concejala Graciela Villata y el concejal Gabriel Huespe.
Cómo funcionará el nuevo sistema
La normativa establece que el estacionamiento medido funcionará de lunes a viernes entre las 8 y las 20 horas, mientras que los sábados será de 8 a 14. Fuera de esos horarios y durante los feriados, el servicio será gratuito.
En cuanto a la tarifa, la ordenanza fija que el valor de la hora equivaldrá al 60% del precio de un litro de nafta premium de YPF en Córdoba. Con los valores actuales, eso representaría aproximadamente $1.200 por hora.
Además, el sistema prevé que el 80% de la recaudación quede en manos de las cooperativas que agrupen a los trabajadores, mientras que el 20% restante será destinado a las arcas municipales.
Uno de los aspectos centrales de la regulación es que quienes quieran desempeñarse como “constatadores” deberán integrar cooperativas habilitadas por el municipio. También tendrán que acreditar domicilio en la ciudad de Córdoba y no poseer antecedentes penales.
La Municipalidad también implementará un uniforme oficial de color marrón para identificar a los trabajadores autorizados.
Por el momento, todavía no fueron definidas las zonas específicas donde se aplicará el sistema ni los sectores habilitados para la actividad. Ese punto quedará en manos de la autoridad de aplicación, que deberá reglamentar la ordenanza en las próximas semanas.
Debate y críticas por la regulación
La aprobación de la norma reavivó el debate sobre el trabajo informal en la vía pública y el impacto social de las nuevas restricciones.
A comienzos de abril, la Legislatura de Córdoba aprobó modificaciones al Código de Convivencia que prohíben la actividad de cuidacoches y limpiavidrios en toda la provincia, salvo en aquellos municipios que implementen sistemas de regulación específicos.
En el caso de Córdoba capital, la nueva ordenanza busca justamente crear ese marco legal para permitir la continuidad de la actividad bajo condiciones determinadas por el municipio.
Sin embargo, la situación de los limpiavidrios quedó directamente prohibida, sin excepciones previstas en la legislación provincial.
Diversas organizaciones sociales cuestionaron la reforma y advirtieron sobre posibles consecuencias para cientos de trabajadores informales que dependen de estas tareas para subsistir en medio de la crisis económica.
También desde sectores de la Iglesia católica de Córdoba se expresaron preocupaciones respecto al impacto social de la medida. Referentes eclesiásticos señalaron que detrás de la presencia de cuidacoches y limpiavidrios existe una problemática estructural vinculada al desempleo y la precarización laboral.
En paralelo, organizaciones sociales advirtieron que, una vez vigente el nuevo Código de Convivencia, podrían producirse detenciones masivas de trabajadores informales si no logran incorporarse a los sistemas de regulación establecidos por los municipios.
Desde el municipio, en cambio, sostienen que el nuevo esquema apunta a ordenar el espacio público, brindar mayor seguridad a los automovilistas y transparentar el funcionamiento del estacionamiento medido.

