El politólogo cordobés Juan Manuel Reynares analizó en Radio Comunitaria La Ranchada los anuncios realizados la semana pasada por el presidente Javier Milei en relación con las Islas Malvinas, la soberanía territorial y los recursos naturales del Atlántico Sur. Para Reynares, la decisión debe ser interpretada en distintos niveles, tanto por la situación política y económica argentina como por el escenario geopolítico internacional.
En primer lugar, el politólogo consideró que el Gobierno nacional buscó recuperar la agenda mediática frente a las dificultades económicas. “Milei quiso hacer un golpe de timón, recuperar la agenda mediática que había perdido, que está perdiendo, sobre todo por el grave problema económico de la Argentina”, sostuvo.
Según Reynares, el recurso de instalar nuevamente la cuestión Malvinas en el centro de la discusión pública tiene antecedentes históricos preocupantes. En ese sentido, vinculó la situación actual con la utilización política de la causa durante la última dictadura militar y la guerra de 1982. “Quieren escapar, jugar hacia adelante con una cuestión que ya, en otros momentos, también ha funcionado para ocultar, para disfrazar problemas económicos, con resultados gravísimos, terribles, trágicos para nuestro país”, afirmó.
Sin embargo, el politólogo planteó que el análisis no debe limitarse a la dimensión comunicacional. A su entender, los anuncios del Gobierno argentino deben leerse dentro de una disputa geopolítica más amplia, marcada por la creciente confrontación entre Estados Unidos y China y por la importancia estratégica del Atlántico Sur. “Hay que leer lo que pasa hoy en vistas de las estrategias de los Estados Unidos”, señaló Reynares, quien consideró que Washington busca asegurar su presencia en la región por razones energéticas y geopolíticas.
En ese marco, destacó la relevancia del Atlántico Sur por su cercanía con la Antártida, los pasos bioceánicos y los recursos petroleros que comenzaron a desarrollarse en la zona norte de las Malvinas. Para Reynares, la disputa por esos recursos debe analizarse junto con la estrategia estadounidense en otras zonas de América Latina. “Me parece que hay que leerlo en esa serie. Se acaba de asegurar el control de Venezuela, de una de las explotaciones petrolíferas más importantes del mundo, y ahora lo está haciendo sobre el sur”, sostuvo.
El politólogo también cuestionó la posición adoptada por el Gobierno argentino frente al Reino Unido. Consideró que una escalada en torno a Malvinas puede generar una mayor militarización del Atlántico Sur y advirtió que existe una importante asimetría entre las capacidades militares de ambos países. “Estamos hablando de una bravuconería, para decirlo en un término un poco viejo, de Milei, que es recontra peligrosa, porque puede llevar a aumentar la militarización del Atlántico Sur”, afirmó.
Reynares señaló además que cualquier eventual modificación de la posición estadounidense respecto de Malvinas no implicaría necesariamente una solución a la disputa de soberanía. En ese sentido, describió la estrategia del Gobierno nacional como “un manotazo de abogado” para recuperar una agenda política utilizando, en sus palabras, “armas ajenas”.
El politólogo también cuestionó que la cuestión Malvinas sea utilizada como parte de una estrategia de “batalla cultural”. “La batalla cultural no te da de comer”, sostuvo, y consideró que la discusión simbólica pierde capacidad de impacto cuando la situación económica afecta cotidianamente a las mayorías. “Las cosas están cambiando. Se están reordenando mucho”, señaló Reynares, quien planteó que la estrategia económica del Gobierno busca reducir la inflación mediante un proceso recesivo que, según su lectura, tiene fuertes costos sociales.
En relación con la oposición, el politólogo sostuvo que tampoco existe una posición coordinada frente a los cambios impulsados por el Gobierno nacional. Mencionó particularmente las dificultades del peronismo para construir una estrategia común y consideró que las respuestas en torno a Malvinas todavía están lejos de constituir una alternativa política definida.
Consultado sobre la comparación realizada por el abogado Jerónimo Guerrero Iraola entre las actuales decisiones del Gobierno y la “galtierización” de la política, Reynares coincidió en advertir sobre los riesgos de utilizar Malvinas como herramienta de sobreexposición política. “Hay un recurso mediático, comunicacional, de sobregiro de la discusión, de un exceso obsceno de la discusión, donde esto ya va perdiendo utilidad, va perdiendo efecto, porque la situación económica no lo permite”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que la utilización recurrente de la cuestión Malvinas puede perder impacto en la opinión pública y quedar limitada a determinados sectores de las redes sociales. Al mismo tiempo, advirtió que la comparación con la dictadura y la guerra de 1982 no debe tomarse a la ligera. “Es recontra peligroso porque estamos recordando los momentos más oscuros de los últimos cuarenta años de nuestro país”, afirmó.
Para Reynares, la experiencia de la guerra también dejó durante décadas dificultades para discutir democráticamente el papel de las Fuerzas Armadas. En su opinión, Argentina necesita recuperar una discusión sobre la existencia de Fuerzas Armadas “responsables, democráticas, capaces”, articuladas con otros países de América Latina. “Es la única forma de que nuestros países puedan tener algún tipo de presencia política, geopolítica, económica relevante en el mundo: integrados con el resto de los países hermanos”, planteó.
Finalmente, Reynares insistió en la necesidad de actuar con prudencia frente al escenario internacional. Consideró que los cambios en la política exterior pueden tener consecuencias difíciles de prever y cuestionó que el Gobierno argentino adopte posiciones que, a su entender, incrementan los riesgos para el país. “Hay que ser lo más responsable y prudente posible en términos de política internacional. Esto que acaba de hacer Milei no va en esa línea para nada”, concluyó.
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LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

