El edificio del Hospital Gato Romero lleva 10 meses finalizado pero continúa cerrado por falta de equipamiento. El Movimiento Vecinal convoca a una protesta frente al silencio oficial y el deterioro de las instalaciones.
El Hospital Gato Romero de la ciudad de Villa Allende permanece cerrado y sin prestar atención médica a pesar de que la obra edilicia fue totalmente concluida hace 10 meses, cumpliéndose ya cinco años desde la firma del convenio inicial. La estructura se erigió sobre un terreno donado por el municipio y su ejecución se llevó a cabo con el 100% de fondos públicos.
Integrantes del Movimiento Vecinal Villa Allende expresaron su profunda preocupación por el estado edilicio y operativo del establecimiento, situado sobre la calle Mariano Moreno, entre Urquiza y Güemes, a espaldas de la iglesia principal. Según denunció el referente vecinal Javier, el inmueble evidencia un incipiente abandono caracterizado por maleza que supera el metro de altura y portones de reja oxidados por la falta de uso. Asimismo, los vecinos señalaron un gasto ineficiente de recursos públicos debido a que el sistema de iluminación del edificio permanece encendido durante las noches, generando facturas de electricidad estimadas entre 100.000 y 300.000 pesos mensuales.
A pesar de los reclamos formales, correos electrónicos y pedidos de informes enviados a las autoridades del Ministerio de Salud de la Provincia y a la Vicegobernación, la comunidad no ha recibido respuestas sobre los plazos previstos para dotar al establecimiento del equipamiento y la aparatología médica necesaria. Ante esta falta de diálogo, los representantes comunitarios sostienen que la demora respondería a una especulación política o electoral.
Frente a este escenario, el colectivo vecinal convocó a una manifestación pacífica en las puertas del hospital para el sábado 31 de octubre a las 17:30 horas. La jornada contará con la participación de ciudadanos e historiadores locales vinculados a la defensa de la salud comunitaria, con el objetivo de exigir la inmediata apertura y puesta en funcionamiento del nosocomio.
En el mismo ámbito de demandas ciudadanas, la comunidad mantiene vigentes otros reclamos en la ciudad, entre ellos la presentación ante el Tribunal Superior de Justicia por la inconstitucionalidad de la instalación de 13 portones sobre calles públicas en los barrios Loma Sur y Pan de Azúcar, así como la preocupación por el desmantelamiento de los espacios públicos en el sector de Villa del Carmen.
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